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DIARIO DE APRENDIZAJE

Cultura, mente y educación. Unidades 2-3-4.

Después de releer los textos y las notas sobre los temas de esta unidad, me encontraba dando vueltas sin encontrar un modo de conectar todos ellos, hasta que ha caído en mis manos un artículo del suplemento del domingo. A partir de la información que les ha proporcionado uno de los genes que han podido aislar en unos restos de neandertales encontrados en el yacimiento Asturiano de El Sidrón, han podido deducir, en contra de lo que se afirmaba, que estos ya tenían lenguaje, eso sí más limitado que nosotros. Esto me ha devuelto nuevamente al trabajo que había comenzado y las ideas han empezado a interconectarse, o eso creo.

            El lenguaje verbal oral es un sofisticado código de trasmitir información, a los demás y a uno mismo. La realidad está semióticamente mediada y uno de los mediadores semióticos por excelencia es la comunicación verbal oral que paralelamente se vuelca sobre nosotros mismos, imponiendo una dirección categorial al pensamiento. Volviendo al artículo de los Neandertales como punto de partida para mi reflexión, recojo una cita literal del artículo: “su lenguaje debió de ser más limitado que el nuestro, pero no porque pudieran emitir menos fonemas. La razón principal la tenemos en que nuestro lenguaje requiere, de manera constante, de una memoria operativa de gran capacidad”. Esto nos encajaría con las teorías psicológicas sobre el desarrollo humano de corte más piagetiano, que nos dicen que este sigue un proceso natural, por tanto, si no habían alcanzado el nivel cognitivo necesario para almacenar más fonemas, de ningún modo lo podrían adquirir, ni siquiera con una intervención exterior.

            Sin embargo, el lenguaje verbal no es el único código para tal fin, imaginémonos a estos sujetos en su medio, seguro que sabrían interpretar una huella en el suelo cuando iban a cazar, sabría distinguir los frutos comestibles, cuando el cielo amenazaba lluvia…De tal modo, que aún no utilizando el lenguaje oral de un modo tan complejo como lo usamos nosotros ahora, vivían rodeados de signos, que lo son porque saben interpretarlos. Del mismo modo que cuando nace un individuo de nuestra especie, no tiene que inventar la electricidad de nuevo para poder pulsar un interruptor, los neandertales no tenían que reinventar la interpretación de los signos de su medio ya que sus coetáneos, con palabras de Umberto Eco, se los habían enseñado a leer. Estos signos, se habrían convertido en signos culturales, que tendrían sentido dentro de los grupos que formaban: “la educación es la encarnación de la forma de vida de una cultura” (Bruner). Por tanto, y en la línea del pensamiento y las teorías sobre el desarrollo de Vygostki, la enseñanza y el aprendizaje serían fundamentales para poder adaptarse a su entorno y a su especie.  La educación, así deja de ser exclusivamente un viaje en solitario, para convertirse en un viaje compartido, que requiere de nuestra implicación para ir haciendo camino, pero también contamos con la ayuda de guías más o menos especializados.

            Nuestra especie, a diferencia de los neandertales, cuenta con distintas instituciones donde aprender y varían además según las culturas. Una de esas instituciones es la escuela; en nuestro caso concreto obligatoria hasta los dieciséis, puesto que cuanto más tiempo pase un chico en ella, más posibilidad de salir con más aprendizajes. Este hecho nos permite constatar, que en general ya no se cuestiona la función de la escuela en el desarrollo y socialización de las personas.

             El aula es un contexto complejo, donde hay diversidad de elementos y donde se producen enseñanzas, aprendizajes, interacciones. La forma en que todos esto elementos interactúan entre sí va ha incidir sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje. Lo que ocurre en el aula ha sido objeto de estudio en las últimas décadas desde distintos enfoques, cada uno poniendo el foco de interés en aspectos diversos y en ocasiones contrapuestos, pasando de estudiar al profesor como elemento clave del aprendizaje de los alumnos (paradigma proceso-producto), al alumno como agente principal y responsable de sus aprendizajes (paradigma cognitivo), hasta llegar a la relación, profesor-alumnos-contenidos (paradigma ecológico) donde ya no se centran en uno de los elementos de la triada, sino en los tres de manera conjunta observando como la relación entre ellos inciden en el aprendizaje.

            Esas actividades que tienen lugar en el aula, requieren de un instrumento para poder ser construidas conjuntamente por profesores y alumnos, por lo que el lenguaje va a ser un elemento importante para ello. Como señalaba anteriormente, el lenguaje tiene una gran importancia como medio comunicativo que además favorece la génesis de los procesos psicológicos superiores, por lo que cabe esperar que sea un contenido esencial de la educación. Pero el lenguaje no puede quedarse en un contenido ya que constituye la clave para explicar y mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje. En el aula aprendemos las reglas básicas de la comunicación, se asumen las características del discurso educativo (regla de los dos tercios, estructura IRF), pero también utilizamos el lenguaje para representar nuestros propios conocimientos, poder expresarlos, contrastarlos, negociarlos… por medio del lenguaje se va entretejiendo la dinámica del aula. Es importante por tanto un uso apropiado del lenguaje que nos permita participar de un modo adecuado en la interacción con los otros y con el medio, favoreciendo una mejor comprensión y construcción colaborativa de los significados de los contenidos escolares y de las tareas.

            Se puede considerar un aspecto importante dentro del aula el uso del lenguaje. Pero no menos desdeñable sería crear las condiciones que favorezcan su uso en la interacción entre los alumnos y los profesores. Hay modos y usos del lenguaje que pueden favorecer la participación, la puesta en común de las ideas para contrastarlas con los otros, pero no es suficiente si no se generan las dinámicas más propicias para ello. Cómo se use el lenguaje en el aula, puede incidir en el tipo de relaciones que se generen, y  a su vez las interacciones entre los alumnos y con los profesores influyen en el aprendizaje. Así  una situación en la que es el docente es el que más tiempo invierte en la comunicación, deja poco espacio para la interacción y la cooperación entre los alumnos.

Vamos a ocuparnos ahora en los tipos de situaciones que favorecen el aprendizaje          ¿cuáles serían ? Diversos estudios han constado la superioridad de las situaciones cooperativas en los aprendizajes. Pero esta premisa no siempre se cumple, ya que en función de la conjunción de varias características tanto del grupo, de la tarea, como de la intervención del profesor, se darán o no las condiciones óptimas para el desarrollo y adquisición de conocimientos. Aunque el profesorado de infantil y primaria, tal como nos mostraban los estudios de Pozo, tienden a incorporar en sus dinámicas esas situaciones cooperativas, en las aulas de secundaria, el papel del profesor sigue siendo central, dejando escaso espacio a la participación del alumnado.

Controlar todas estas variables es una tarea compleja, y una gran responsabilidad del profesor que debería tenerlas en cuenta en sus prácticas docentes. Pero nos encontramos nuevamente con las teorías implícitas de los docentes, que encorsetan su pensamiento pedagógico y sobre todo su modo de actuar y de organizar el espacio del aula. En este espacio, tal como nos indican Colomina y Onrubia, podemos reconocer no sólo procesos cognitivos, sino también  procesos afectivos que  pueden derivarse de la experiencia educativa del alumno por un lado  y que pueden  influir así mismo en el desarrollo de capacidades y actitudes para el aprendizaje. Creo que desde esta constatación, se me amplia y completa el significado de las ideas de Pozo en relación a la motivación cuando afirma que esta no es esencialmente causa del aprendizaje, sino consecuencia. El alumno no sólo mostrará mejor disposición por el hecho de tener competencias para el dominio de las tareas, sino por los sentimientos que le genera el tenerlas para enfrentarse a esas tareas.

Constatamos una vez  más que el proceso de enseñanza – aprendizaje que tiene lugar en el aula, es algo complejo, en el que intervienen multitud de variables todas ellas en estrecha relación y dependencia. Conocer y manejar todas ellas, constituye un reto para el docente, pero también para el alumno que deber colaborar en su desarrollo.

Me gustaría concluir esta reflexión utilizando una metáfora de Kegan donde creo que se recogen las características que debieran comprender el proceso educativo actual. Kegan identifica la educación como la construcción conjunta de un puente, para así posibilitar el desarrollo mental. Para ello sería necesario considerar a ambos lados por igual buscando un fundamentación firme para que el estudiante pueda pasar de un lado a otro. Por su parte el profesor debería aceptar la forma de entender de los estudiantes evitando “criticarlos”, e invitándoles a construir su propio conocimiento para poder cruzar al otro lado. La construcción de dicho conocimiento entendido como un proceso dialéctico entre profesor y alumno simularía la construcción conjunta de dicho puente (andamiaje) que permite en última instancia pasar de un lado a otro de la orilla.

 

BIBLIOGRAFÍA.

Coll,C, Palacios, J y Marchesi, A. (2005) Desarrollo psicológico y educación.2 Psicología de la educación escolar. Madrid: Alianza.

Eco, U. (1980). El Signo. Barcelona: Labor. Capitulo 1.

Kegan, R. (2003). Desbordados.Bilbao: Descleé de Brower. Capitulo 3.

Miras, M. ( 1990). Educación y Desarrollo. Barcelona. Infancia y Aprendizaje.

El país semanal. Neandertales, mas cerca de nosotros.

Un ejemplo real de busqueda de necesidades

Un ejemplo real de busqueda de necesidades

Hola, leyendo una entrevista a Fred Gitner que aparecía ayer en el país, me pareció que ejemplificaba muy bien todo lo que estamos trabajando en el aula de detección de necesidades. No tiene nada que ver con la planificación de la formación en general , pero sí con la fase de búsqueda de necesidades, ya que se acercan a la gente para descubrir sus necesidades.

      "Gitner, 56 años, neoyorquino de tercera generación, vino a España para hablar de la biblioteca de Queens en dos ciudades -Granada y Barcelona- donde los inmigrantes de tercera generación están a la vuelta de la esquina. El Queens de hoy se asemeja a la Alejandría de ayer. Un lugar de mestizaje con una biblioteca simbólica. En la ciudad fundada por Alejandro Magno convivieron macedonios, romanos, egipcios, griegos y judíos, cuyos saberes guardaba la mítica biblioteca. Al distrito neoyorquino han ido llegando en las últimas cuatro décadas alemanes, griegos, italianos, chinos, haitianos, venezolanos, coreanos y oriundos de 190 países. Es el corazón étnico de Estados Unidos.

En un entorno así, una biblioteca al uso estaba condenada a languidecer. Hace 30 años, los bibliotecarios miraron alrededor y descubrieron que su nueva parroquia era heterogénea, multilingüística, exótica. Se adaptaron apoyándose en el análisis y la participación. "Se hizo hablando con las comunidades para descubrir sus necesidades". Así nació el programa Nuevos Americanos, que coordina ahora Fred Gitner.

Para desmenuzarlo se ayuda de unos folletos de colorines escritos en español, chino mandarín, coreano, bengalí o ruso. Los despliega sobre la mesa. Es un catálogo para sobrevivir en un hábitat desconocido: "Cómo encontrar trabajo en Estados Unidos". "Qué necesita saber para ayudar a sus hijos en el colegio". "Aprenda a prepararse para las emergencias". "Cómo protegerse de estafas hipotecarias". "Cómo puede ver al médico si no tiene seguro de salud".

Conforme avanza en su exposición, la biblioteca va ampliando su identidad y asumiendo la de centro de orientación laboral, escuela de idiomas, espacio escénico y asesoría sociosanitaria. "En Estados Unidos, en muchas comunidades la biblioteca es el centro cívico y cultural".

Su capacidad de adaptarse a los nuevos residentes ha convertido la biblioteca de Queens (una central y 61 comunitarias) en la de mayor circulación de Estados Unidos: 21 millones de materiales en 2007. "Parte de esto se debe a las colecciones en diferentes lenguas que la gente puede encontrar, gastamos el 10% del presupuesto en comprar materiales en 70 idiomas extranjeros".

El programa Nuevos Americanos ha permitido incluso detectar enfermedades. "Decimos que las bibliotecas cambian vidas, ahora podemos decir que también las salvan". Gitner es heredero de la cultura de bienvenida. Cuando sus abuelos ucranios llegaron en 1920 a Nueva York, la ciudad tenía nueve escuelas con un lugar para que los nuevos americanos aprendiesen inglés.

Orientaciones psciopedagógias ante un problemas de lectura

Orientaciones psciopedagógias ante un problemas de lectura

Juan tiene 8 años, está en tercer curso de primaria. Nos reunimos  conjuntamente con la tutora y la madre. El motivo de la reunión es que el niño no lee tan bien como sus compañeros. La tutora tan sólo nos informa de que tiene una comprensión muy limitada, que trae los deberes sin hacer y se distrae con frecuencia en clase, no obstante no presenta problemas de conducta, mantiene una buena relación con los iguales, no es impulsivo y cuando se disminuye la ratio  su conducta es más dirigida, el niño sigue sin problemas las explicaciones y realiza las tareas mostrando en general buenos niveles de atención sostenida, desarrolla un trabajo metódico y, en general, una buena organización del comportamiento. Nosotros le pedimos más precisión, le preguntamos si confunde algunas letras como, por ejemplo, la “b” con la “d” o la “p” con la “q” o si tiene problemas para la identificación de algunas palabras, por ejemplo algunas de mayor complejidad como aquellas que tiene sílabas trabadas. También le preguntamos como es su escritura y si hay inversión de letras u omisión de algunas de ellas. Le preguntamos sobre la fluidez de su lectura; si esta es mayor ante palabras poco frecuentes o si la falta de fluidez afecta por igual a todas las palabras con independencia de su longitud, complejidad y frecuencia. Ante todas estas preguntas la tutora se limita a contestarnos que cree que no tiene inversiones ni omisiones y que su lectura es muy silabeante, pero que no puede precisarnos si esas dificultades están o no presentes. Por su parte la madre confirma que no dedica apenas tiempo a la lectura fuera de los textos obligatorios de la escuela, y que no hay un seguimiento por parte de la familia de las tareas escolares, quedando éstas exclusivamente bajo la responsabilidad de Juan.Decidimos hacer una exploración sistemática de sus habilidades lectoras comenzando por observar los procesos de identificación de letras. Para ello, le presentamos todas las letras del abecedario y observamos que las identifica correctamente incluidas la p y la q y la b y l. Mediante esta observación damos respuesta a las preguntas que anteriormente planteábamos a la tutora. A continuación nos centramos en los procesos léxicos. Para ver si el niño lee correctamente palabras, presentándole distintas palabras que varían en longitud, en frecuencia y complejidad (añadimos las trabadas). Vemos que simplemente en aquellas palabras menos frecuentes y de mayor longitud el niño tarda más, en algunas ocasiones se producen errores que el mismo se autocorrige inmediatamente sin necesidad de intervenir.  Al presentarle palabras de tres sílabas conocidas, las lee de un solo golpe, utilizando la ruta directa, sin embargo ante otras palabras de la misma longitud las va silabeando, utilizando la ruta fonológica. Vemos que tiene consolidadas ambas rutas, pero llama la atención que silabee, palabras que son ya habituales en el léxico de un niño de ocho años, dándonos a entender que no las tiene interiorizadas.En un tercer momento queremos medir los  procesos sintácticos, para lo cual le presentamos una serie de frases de complejidad creciente; unas son activas ( el perro mordió al niño) otras son pasivas ( el niño es mordido por el perro) y otras en las que no se respeta el orden sujeto+ verbo + predicado ( es el perro el que ha mordido el perro). Aquí observamos que la lectura es algo silabeante, pero en general no presente serios problemas de decodificación, así mismo vemos que la compresión se ve afectada a medida que al estructura gramatical de la frase es más compleja, de tal forma que en las oraciones activas no presenta problemas, en las pasivas muy pocas, pero en las que alteramos el orden presenta problemas de compresión que son superados cuando el niño realiza una segunda o tercera lectura, y consecuentemente la frase es leída con mayor fluidez. Seguidamente le presentamos un texto y le pedimos que lea en voz alta observando nuevamente que su lectura  es en general poco fluida y  encontramos el mismo patrón de respuesta anteriormente descrita; es decir la palabra frecuentes  y cortas las lee de forma fluida, pero no ocurre lo mismo con las menos frecuentes.  Le hacemos preguntas sobre el texto y observamos que ha tenido una comprensión muy limitada del mismo. A continuación le damos la oportunidad de que lea el texto para sí mismo en un par de ocasiones e incluso en una tercera hacemos una lectura compartida de tal forma que paramos en los puntos, le pedimos que repita lo que acabamos de leer y así durante todo el texto. Finalmente hacemos un dictado de 100 palabras y observamos que hay una buena transformación del fonema en grafema, no hay inversiones, omisiones ni sustituciones y  su letra es muy legible. Todos estos datos, junto con la información aportada por la tutora y la madre, confirman que hay un déficit de comprensión ya que hemos descartado problemas de identificación de letras, así como de los procesos léxicos y sintácticos. Lo que si hemos observado es que hay un gran consumo de recursos atencionales  en el proceso de transformación grafema-fonema teniendo un impacto sobre la compresión lectora. Dicho déficit de comprensión desaparece cuando el texto es leído en dos o tres ocasiones y en consecuencia se dedican menos tiempo esfuerzo en la decodificación del mensaje liberando recursos atencionales que son destinados a la comprensión.  ORIENTACIONES  EDUCATIVASLas siguientes orientaciones educativas tienen como fin adquirir hábitos de trabajo, ya que como signo de la falta de éste hábito, aparece un ligero déficit de comprensión lectora. Este problema, incipiente en este caso, puede ser la primera manifestación de un problema mucho mayor, puesto que la lecto-escritura constituye una herramienta básica para el aprendizaje de otras asignaturas. 

1.           Dedicar un tiempo todas las tardes a realizar los deberes así como a repasar los contenidos que han sido objeto de trabajo durante la jornada de clase.  Este trabajo personal del alumno permite consolidar los aprendizajes realizados durante la mañana, puesto que sólo asistir a clase, escuchar al profesor y hacer las actividades correspondientes son generalmente tareas insuficientes para alcanzar los objetivos la asignatura. 

2.           Trabajar todas las tardes nos ayuda igualmente a adquirir hábitos de trabajo que son fundamentales para el estudio en particular y para la futura vida laboral en general. No hay soluciones mágicas a los problemas de rendimiento escolar, la solución pasa por el esfuerzo y trabajo personal de todos los miembros de la comunidad educativa: profesor - alumno - familia. 

3.           Es recomendable tener un horario de estudio que se elabore de mutuo acuerdo entre el alumno y los padres. No se trata de imponerle el horario, sino de negociarlo, exigiendo consecuentemente su cumplimiento.  

4.           El cumplimiento de dicho horario es obligado para el alumno puesto que forma parte de sus responsabilidades y porque además se ha contado con él para establecerlo. No obstante, esto no es óbice para que no le sea reconocido su esfuerzo y dedicación, e incluso si se estima oportuno recompensado por algún medio material. Cuidado, esto último en ningún caso debe convertirse en una práctica habitual exigible por el alumno. 

5.           Es conveniente adquirir una rutina en la que los horarios sean más o menos los mismos cada día. Estudiar un día a las 16:00, otro a las 18:00 y un tercero a las 20:00, no contribuye a desarrollar un hábito adecuado de trabajo.   

6.           El tiempo de estudio obviamente variará de unos días a otros y de unos alumnos a otros, pero como recomendación general trabajar entre una hora y hora y media cada día es un buen ritmo de trabajo. Este tiempo ha de respetarse tanto si hay deberes que hacer, como si no los hay 

7.           Para realizar un repaso basta con echarle un vistazo a la lección correspondiente, repasar los contenidos clave de cada tema y realizar algunos ejercicios (aunque se hayan hecho en clase) para consolidar los aprendizajes trabajados.

 8.           Se dedicarán todos los día 15 minutos a hacer una lectura de un libro que el niño elija, posteriormente podrá hacer un resumen del mismo a uno de los padres. Apuntará las palabras que no conoce para hacer un diccionario de términos. 

9.           Diariamente se hará un dictado de 50 palabras, incluyendo aquellas palabras que el niño ha ido apuntando en su diccionario para ir interiorizándolas progresivamente.  

10.       Para aprender a identificar las ideas principales del texto, que ayudan a una comprensión del mismo, le pediremos que tras la lectura de un párrafo explique con sus palabras lo que dice. Otra actividad consiste en coger un texto, tapar el título, y que trate de poner su propio titular, comparando seguidamente los distintos títulos puestos. 

11.       Para ayudar a recordar lo que ha leído se le puede pedir que cierre el libro y recuerde lo que acaban de leer, para favorecer que concentre su atención durante un tiempo breve. Se le puede pedir que describan con detalle cada personaje. Se les puede ayudar  a través de preguntas básicas que les hagan reflexionar sobre el texto, ya que una buena forma de comprender lo leído es hacerle preguntas sobre el texto que haya leído, puesto que al formularle preguntas, el niño se hace más conscientes  de los diferentes tipos de información que de él pueden extraerse. También podemos formularle preguntas sobre el texto que no estén explícitas en el mismo, pues es importante para la correcta comprensión del texto hacer deducciones y comprender lo que está implícito en él.  

12.       Es importante enseñarle a establecer una secuencia de los acontecimientos, para ello se realizará un entrenamiento de escucha. Se le pide que escuche el comienzo, la parte central y el final; a continuación tiene que contar lo que recuerden, clasificándolo bajo los epígrafes de introducción-suceso-desenlace. Cuando ha adquirido la estructura, se le pide que la apliquen leyendo el texto e identificando y dividiendo sus partes. 

13.       Otra estrategia para recuperar la comprensión es enseñarle a hacer resúmenes (pasando también de esto modo del “decir conocimiento” a “transformar el conocimiento”). Se le puede ayudar haciendo que primero lea el texto y lo divida en partes, luego tiene que escribir con sus propias palabras los sucesos que considera más importantes de cada una de las partes. Finalmente, a partir de las frases derivadas de cada una de las partes construye el resumen del relato. 

14.       Podemos trabajar la atención de una forma lúdica, con actividades como la de buscar los errores o hacer sopas de letras que sabemos son del agrado de Juan.  

15.       Los adultos somos modelos para los niños más pequeños. En este sentido si lo niños nos ven leyendo un libro, el periódico, en definitiva realizando alguna actividad de tipo intelectual, es más probable que nuestro hijo adquiera dichos hábitos. 

16.       Es muy importante mantener una comunicación y relación fluida con el tutor/a con el fin de coordinar esfuerzos en beneficio del alumno. Esto no significa reunirse con él todas las semanas, sino, simplemente leer la agenda regularmente, asistir, si es posible, a las reuniones de padres celebradas cada trimestre y si es necesario pedir una tutoría.

CULTURA MENTE Y EDUCACIÓN. Unidad 1

CULTURA MENTE Y EDUCACIÓN. Unidad 1

Si algo nos diferencia de las otras especies animales, es nuestra capacidad de enseñar de manera intencionada y sistemáticamente. Podemos reconocer diferentes tipos de aprendizaje; ensayo-error, imitación, pero sólo hay uno específicamente humano, la enseñanza, la cual juega un papel importante en la supervivencia de la especie humana, ya que gracias a ella recibimos el conocimiento acumulado a lo largo de la historia sin necesidad de volver a repetir todo el proceso que llevó a esos conocimientos, para lo cual no tendríamos años de vida suficientes.En el momento histórico en el que nos encontramos, son numerosos los estudios orientados a dar respuesta al cómo aprendemos. Hoy se sabe mucho al respecto pero todavía no contamos con  una respuesta definitiva.Enseñar no es una cuestión baladí, ya que presupone, entre otras cosas,  que el que enseña está dotado de una teoría de la mente que le permite conocer dónde se encuentra el aprendiz, lo que le permite ajustar las estrategias más adecuadas para ayudarle en su adquisición de conocimientos. Juan del Val nos muestra cómo este proceso se desarrolla de manera natural en los adultos cuando entran en contacto con niños, pero que va desapareciendo a medida que el niño crece y sobre todo cuando los contenidos no hacen ya referencia a cuestiones básicas de la supervivencia, sino que se van complejizando y adquieren carácter científico. Puede resultar un tanto extraño que esta cuestión afecte también incluso aquellos que tienen como profesión enseñar, sin embargo, la capacidad intersubjetiva también se cultiva y para establecer el estado del aprendiz, percatarnos de las dificultades que presenta y buscar el modo más eficaz para ayudarle, requiere del profesor una continua formación en las teorías de la educación, para saber cómo se desarrolla la mente del niño, las capacidades mentales en cada etapa del desarrollo, qué condiciones facilitan un aprendizaje más significativo, y de este modo favorecer el ajuste del contenido educativo y los estado mentales. La teoría de la educación debe tener en cuenta consideraciones sobre la naturaleza de la mente, así como de la cultura, ambas dimensiones en estrecha interacción.El aprendizaje se da en diferentes ambientes, y el que se produce en el contexto escolar es uno más. Según algunos expertos en la escuela  se producen una parte mínima de nuestros aprendizajes, lo cual no parece guardar coherencia con la importancia que se da a los contenidos que se transmiten en la escuela. Si esto es cierto, ¿no deberíamos plantearnos entonces  qué enseñar y cómo enseñar?, ¿cuál tiene que ser el papel de la escuela? sobre todo teniendo en cuenta la sociedad de la información en la que nos encontramos, en la que tenemos acceso a cantidades ingentes de información.       Parece ser que en los primeros años de la enseñanza la escuela crea situaciones de aprendizaje que son significativas para la vida de los alumnos, pero según avanzamos en los niveles educativos, los contenidos se van desvinculando de las necesidades, lo cual puede generar una disfuncionalidad, con lo que los aprendizajes serán menos relevantes, por lo tanto no será de extrañar, como dice Bruner, que nos encontremos alumnos aburridos, que no desmotivados, en el aula, ya que la motivación no sólo es causa del aprendizaje, sino sobre todo consecuencia del mismo.Siendo conscientes de que nuestra realidad requiere otros modos de enseñar, donde las habilidades, procedimientos y la inducción al metaconocimiento, deben primar sobre los contenidos; sabiendo que la sociedad de la información necesita personas que sepan gestionar ese conocimiento, de conocer las distintas perspectivas y ser crítico; teniendo cada vez más acceso y conocimiento sobre cómo funciona la mente del niño, las metodologías que favorecen aprendizajes significativos, siendo conscientes de todo esto ¿por qué a los profesores nos cuesta tanto cambiar? ¿por qué seguimos culpabilizando el escaso interés y motivación del alumno sin cuestionarnos nuestro papel como docentes? Creo que aunque se conocen las nuevas formas de enseñar, éstas no están interiorizadas, y somos arrastrados por las teorías implícitas que son las que determinan en el día a día nuestro modo de actuar. Es complejo cambiar las teorías implícitas que tenemos. En el estudio que nos presenta I. Pozo y cols. sobre estas teorías en los profesores, observamos como los docentes, que dependiendo de los escenarios optan más por una teoría u otra, tienden a elegir teorías constructivistas e interpretativas, y observamos cómo son los docentes de primaria los que tienden más a las teorías constructivistas ya que la tendencia a trabajar procedimientos en infantil y primaria favorece el desarrollo de ese modelo teórico, sin embargo en secundaria, aún habiendo experimentado algunos de los postulados de Bruner, ya que en general todos hemos vivenciado, por ejemplo, que el trabajo cooperativo tiene ventajas cognitivas al trabajar sobre la zona de desarrollo próximo entre iguales, y es un aprendizaje prosocial donde se trabaja la empatía, lo utilizamos puntualmente. Creo que no hay reforma en el profesorado si no se modifica el pensamiento y con ello sus actitudes y sus hábitos. Jaume Carbonell señala algunos factores que dificultan este cambio, como la resistencia del propio profesorado, acomodado en su rutina que le proporciona seguridad y comodidad, así como la falta de formación y falta de apoyo institucional y de organización escolar. Es cierto que la disposición de las aulas, la estructuración de los horarios no favorece determinadas prácticas, pero también creo que no podemos esperar a tener todo a nuestro favor para ir adaptando nuestros modos de hacer. Es costoso, requiere tiempo de preparación y sobre todo de formación. El aprendizaje de la cultura, en la cultura en la que nos encontramos, demanda una nueva cultura del aprendizaje que se va perfilando continuamente, ya que la rapidez de los cambios requieren nuevos reajustes a los que tenemos que adaptarnos continuamente para no caer en un malestar y pesimismo sobre nuestra actividad docente y sobre el bajo rendimiento de los alumnos  “cuando no saben citar todos los golfos y cabos de la península”. Me gustaría terminar esta reflexión citando una sugerente frase de Plutarco, que ya desde el siglo primero de nuestra era nos invita a reflexionar sobre nuestra cultura de la enseñanza y del  aprendizaje, en definitiva sobre nuestra teoría de la educación. El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender”.                                                                                   (Plutarco)

LOS PRIMEROS DE LA CLASE

LOS PRIMEROS DE LA CLASE

Que el mercado de la literatura infantil haya crecido, es del todo creíble, pero el dato de que el 88,2% de los niños entre 10 y 13 años lean, me parece un poco sorprendente. Ojala, la estadística sea cierta y el estudio esté bien fundamentado.

Es posible que las nuevas generaciones de padres estén más concienciados de la importancia de la lectura, y que el libro sea un objeto cada vez más presente en muchos hogares y un buen recurso a la hora de pensar en qué regalar. Yo veo que las estanterías de mis sobrinos (ninguno supera los 6 años), cuentan con muchos más ejemplares de libros que las que yo tenía a su edad e incluso en mi adolescencia, y eso que me puedo considerar una persona aficionada a la lectura; por lo tanto el dato de que se venden más libros debe de ser cierto.

Lo que a mí me extraña es el hecho de que haya niños que desarrollen el hábito lector, pues el contexto socio-histórico, no favorece el gusto y la afición por la lectura, pues hay miles de medios para acceder al mundo de la fantasía, y que hoy día aparecen mediados por las nuevas tecnologías, que parecen ser mucho más motivadoras para un niño que la lectura pausada de un libro.

Vivimos en una sociedad de continuos cambios, que acontecen a gran velocidad, y que marcan también el ritmo de nuestras vidas, a veces nos encontramos montados en esa vorágine, y nos dejamos llevar por la corriente de activismo, ruido, consumo. Y creo que es lo contrario a lo que se necesita para poder disfrutar de la lectura; tiempo, pausa, silencio, y sobre todo imaginación.

Es cierto, que los niños necesitan del ejemplo de los mayores, pero ¿tienen estos tiempo después de extensas jornadas laborales para leer con tranquilidad?. Algunos hacen esfuerzo por leer cada noche a sus hijos, otros se encuentra ya a los niños durmiendo cuando vuelven a casa.

Por mucho que la editoriales se esfuercen por mejorar las presentaciones de los libros, sus ilustraciones, los temas, el lenguaje, algo fundamental por otra parte, sin unos buenos hábitos, y si sobre todo si no descubren el gusto por la lectura, todos esos esfuerzos por sí solos no van a conseguir enganchar a los niños a la lectura.

Otra cuestión  de la que hablamos en clase, fue la de las lecturas obligatorias dentro del aula, sobre todo en secundaria. Algunos recuerdan como una pesadilla, esa listas interminables de libros que tenían que leer, escritas en un lenguaje poco familiar y muy poco cercano a los intereses del adolescente. Creo que sin atosigar al personal, el papel de la escuela de acercarnos a diferentes géneros literarios es interesante, ya que muchas veces por nosotros mismos no los hubiéramos descubierto. Creo que es importante acercarnos al diverso abanico de géneros existentes, para en un futuro poder ser nosotros mismos quienes elijamos el que más nos gusta.

Escribiendo esta reflexión para el blog, me he hecho una pregunta ¿Por qué nos interesa tanto que los españoles incrementemos el porcentaje de lectores?, ¿se ha convertido en un interés cultural, o nos hemos planteado seriamente los motivos por los que defendemos que hay que leer?¿ qué beneficios le encontramos?. Se han rellenado páginas y páginas, se han hecho estudios sobre el hábito lector de los niños, adolescentes y adultos, pero creo que la importancia de la lectura muchas veces nos ha pasado como un legado cultural, y no hemos hecho una reflexión en profundidad, de los beneficios o ventajas que encontramos en la lectura, salvo en ámbitos más profesionales. Si hiciéramos una encuesta a los ciudadanos sobre la importancia y beneficios que se desprenden de la lectura, y no sólo a docentes ¿con qué nos encontraríamos?....

           

IDENTIDAD E INCLUSIÓN

IDENTIDAD E INCLUSIÓN

Por nuestro quehacer diario, solemos hablar de la adaptación de las culturas minoritarias en el centro educativo, circunscribimos una realidad muy presente en nuestro mundo a un ámbito muy concreto. Es cierto que la escuela juega un papel inclusivo muy importante, pero qué ocurre en su día a día, cuando van a comprar, o salen de paseo, o quieren tener actividades de ocio…            Cuando nacemos, lo hacemos insertos en una cultura, con unas costumbres, unas normas, unos modos de relacionarnos. En función de si permanecemos siempre en el mismo lugar, o hemos compartido modos de vida diferentes, nuestra identidad puede enriquecerse, acogiendo y asimilando rasgos de esa otra cultura con la que entramos en contacto, o por el contrario nos podemos cerrar aún más y defender de una manera radical nuestra propia identidad. Conocer otras culturas siempre es enriquecedor, aunque en un momento dado pude generar un conflicto interno, como vemos en el caso de Tula. Al comienzo de la película, podía dar la impresión que no le gustaba su modo de vida, sus costumbres familiares, sin embargo, después de todas las normas supuestamente transgredidas, como decidir casarse con un no griego, se casa según sus propios ritos, la boda es al estilo de su cultura…Si tanto la rechazara, hubiera roto totalmente con ella. Sin embargo, la cultura es algo consustancial a nosotros, es lo que nos ha permitido forjar nuestra identidad, aunque ésta siempre es susceptible de ir ampliándose y enriqueciéndose.             Durante mucho tiempo se ha hablado de la necesidad de integración en los centros escolares, ya habláramos de otras culturas o de personas con deficiencias. En algunos proyectos de innovación que hemos visto en Diseño, se empieza hablar de escuelas inclusivas. Aparentemente pueden parecer dos palabras sinónimas, pero tienen connotaciones diferentes. Cuando hablamos de integración, estamos buscando que el sujeto con alguna particularidad, diferente a las del grupo mayoritario, llegue a formar parte de él, para eso intervenimos sobre el sujeto para que el grupo le incluya. Sin embargo, la inclusión, supone generar un entorno que esté abierto a las características individuales de cada persona, que nadie tenga que renegar de su propia particularidad. Esto es posible, porque hay un espacio, en el que las personas podemos encontrarnos, donde podemos compartir respetando al otro. Hace falta una actitud de profundo respeto, y de no ver al otro como enemigo, usurpador. Cuento una experiencia: “En un proyecto inserto en un barrio marginal de Bilbao, se trabaja con niños gitanos, africanos, marroquíes, ecuatorianos, bolivianos, colombianos. Entre los adultos de esas mismas culturas, siempre suele haber conflicto, prejuicios, hablan mal los unos de los otros…Los niños aprenden lo que oyen a sus mayores. Los veranos, se suelen organizar colonias urbanas para los niños del barrio, y cuando se les a puesto a jugar juntos, los prejuicios han desaparecido, se ha generado ese espacio que pueden compartir independientemente de que unos los viernes vayan a la mezquita, que en su casa se coma arroz con todas las comidas, que lleven el pelo largo, o las bodas duren tres días. Los niños se llegan a hacer amigos, y si a un niño marroquí, alguien le habla mal de los gitanos, cuidado, que su amigo es gitanos, y los defenderá, porque su experiencia le ha enseñado que la amistad está por encima de las costumbres”.            Algunos, ya me habréis oído citar a Amin Maalouf, y su obra “identidades asesinas”, pero merece la pena echarle un vistazo para ver cómo trata el tema de las identidades. Él que es libanés, pero su juventud la ha vivido en Francia, cuando le preguntan si se siente más libanés o más francés, responde que por igual: “ Lo que me hace ser yo mismo y no otro, es que estoy a caballo entre dos países, entre dos o tres lenguas, entre varias tradiciones culturales. Ésa es mi identidad”. Eso es lo que nos hace personas únicas, todo el bagaje que cada uno tenemos.            Sería interesante ejercicio hacer una reconstrucción de la identidad de cada uno. Yo a veces me paro a pensar en mi propia identidad personal, cómo se ha ido forjando. Cuando se habla de culturas, identidades, me cuesta entenderlo como un conflicto, aunque entiendo que hay personas que lo han podido vivirlo así, y que han sido o están siendo perseguidos, o acosados por pertenecer a otra cultura. Sin embargo en mi caso ha sido una riqueza, por eso me gustó tanto encontrarme con el libro de Amin Maalouf, pues en el narra las barbaridades que a veces cometemos las personas en el nombre de una etnia. Además cuantas más experiencias vas teniendo con modos de vida y costumbres diferentes, a parte de enriquecerte, entiendes, descubres y valoras muchas cosas de tu cultura, y también relativizas otras cosas de tu propia cultura de origen.

CAMINANTE NO HAY CAMINO...

Parece que vamos cerrando el círculo…. Me ha costado llegar hasta este punto, antes de Navidad me parecía vislumbrar algo, pero tengo que reconocer que hasta ese momento, tenía dificultad para ver la relación que existían entre las diferentes clases, lo cual que me generaban incertidumbre porque no veía a dónde nos llevaba. Ha sido sobre todo a raíz de la última sesión que tuvimos el viernes, y de las lecturas de Kegan, cuando me ha empezado a encajar todo. Cuando he llegado a comprender el sentido, es decir una especia de insight.

Observando cómo respondían mis compañeras ante un dilema moral, comparándolo cómo lo hacía una niña institucionalizada de 14 años, los argumentos que unas y otras daban, ponía en relación el desarrollo moral de una adolescente y universitarias respectivamente(Kohlberg), con el estado de la conciencia (Kegan), así como el  nivel de desarrollo de unas y otras (Piaget, Erikson, Vigotsky).

No hay un modo único de acceder al conocimiento, eso es lo que constantemente desde el diseño de currículum se está defendiendo, y unos modos son más significativos que otros. En este momento histórico en el que vivimos, donde la información se ha triplicado, y a la cual tenemos un acceso rápido desde las nuevas tecnologías, se demanda de nosotros algo más; la capacidad de seleccionar y relacionar. Las teorías de Piaget, siempre van a estar accesibles a través de las bibliotecas o de Internet, comprender su significado y la relación con otras teorías, son habilidades cada vez más necesarias. Es por ello también por lo que considero cada vez más necesario dedicar un especial cuidado al desarrollo moral de las personas. Ya hacia el final de la clase Alejandro lanzaba una interesante pregunta ¿está facilitando esta sociedad el desarrollo de sus miembros?. Ciertamente necesitamos saber hacer las cosas, para lo cual es preciso un elemental conocimiento que nos capacite para ello, y sepamos cómo hacerlas, pero también necesitamos saber por qué hacemos las cosas. La sociedad tiene más o menos asumido su deber de proporcionar una capacitación de sus miembros, la educación obligatoria y la gratuidad de la misma ha sido una conquista no muy lejana. Sin embargo la educación moral, el desarrollo de los individuos más allá de su desarrollo cognitivo, es un ámbito que en un momento histórico determinado estaba bajo la custodia de la religión, pues los valores y también los temores que infundía, generaban una conciencia moral colectiva uniforme. Hoy en una sociedad secularizada, y donde el individualismo acampa por doquier ¿quién se encarga del desarrollo moral de las persona?. Ciertamente hay personas que están interesadas en que esto no se produzca, en que los habitantes del planeta pensemos cada vez menos, pues de ese modo es mucho más fácil manejarnos.

No obstante quiero creer que hay un espacio para que las personas vayamos avanzando a grados de conciencia superiores. A los dos primeros niveles que señala Kohlberg y al tercero de Kegan, llegamos casi de manera innata a través del desarrollo, vamos adquiriendo las capacidades cognitivas y emocionales para llegar a esos niveles. Sin embargo el ideal es llegar más lejos, y hoy necesitamos llegar más lejos, por eso quiero creer que es un camino posible (evidentemente no todas las personas se encontrarán en disposición de alcanzar tales niveles). Junto con la formación, creo que los valores juegan un papel fundamental, aquellos que buscan el bien común de las personas, y en la familia y en la sociedad podemos encontrarlos. Es preciso también educar individuos con capacidad crítica y reflexiva, que sean capaces de desarrollar su propia identidad dentro de la homogeneidad a la que estamos empujados. Creo que de momento tendrá que ser un trabajo personal de búsqueda, de ponerse en camino, de desarrollo personal, y tratando de compartir los hallazgos con quienes nos rodean.            Aunque creo que también urge que nos paremos a reflexionar en modos de hacer extensible esa búsqueda al mayor número de personas posible, tal vez de ese modo se contribuya a la búsqueda de la felicidad auténtica en contraposición de esa pseudos felicidad que el mundo trata de mostrarnos.

  

APEGO, RELACIÓN Y DESARROLLO

APEGO, RELACIÓN Y DESARROLLO

Al tiempo que iba leyendo sobre el apego, me han surgido varias reflexiones, recojo a continuación  un par de ellas, la primera relacionada con el apego y las relaciones en las relaciones adultas y la segunda versa sobre el apego y el desarrollo.

            La focalización, es algo común en los seres humanos, pero en el período universitario o en el periodo en que se es estudiante en general,  yo creo que se incrementa, ya que son muchos os aspectos que se tratan y las teorías a las que nos acercamos…ciertamente hay unos estudios que favorecen más ese fenómeno que otros, y unas asignaturas más que otras.

            Esa es la experiencia que he vivido respecto al tema del apego con una persona que conozco desde hace unos meses. Trato de resumir brevemente: tras una relación y un breve matrimonio con un chico sin apenas formación, comienza una nueva con otra persona que representa todo lo contrario, con estudios, buena posición… sin embargo hay una pequeña diferencia y es que su nueva pareja desde el punto de vista emocionalmente no muestra un sentimiento profundo de empatía. A esta cuestión, que en algunos momentos le hace sufrir, no le da excesiva importancia. Lo que más valora es la posición en la que actualmente se encuentra. Desde mi punto de vista, se ha enamorado de alguien que representa lo socialmente aceptable y deseado. Eso es lo que le proporciona seguridad y aumenta considerablemente su autoestima, y no tanto el que responda a su demanda de afecto. Ciertamente no la conozco ni sé cómo ha sido su infancia, pero su modo de actuar en la vida ordinaria, no me hablan de una persona segura, en cuyo caso creo que su escala de valores sería algo distinta.

            Sería interesante seguir indagando y sacar conclusiones más precisas, ya que lo que he formulado no pasa de una vaga hipótesis o un conjunto de conjeturas.

            Lo que me ha resultado curioso ha sido tratar el apego más allá de su configuración en los primeros meses de vida, que es en lo que nos quedamos habitualmente, y no consideramos sus consecuencias en la vida adulta y en los modos de afrontar situaciones complejas y estresantes o en nuestra relación con otras personas y nuestra vida afectiva, que es lo que trata de apuntar las lecturas sobre el apego.

Otra cuestión que me ha hecho reflexionar, ha sido la disposición de las transparencias de la asignatura, pues cuando he ido a ver cómo se explicaba en ellas el tema del apego, pasas inevitablemente por las teorías del desarrollo según Piaget,  Erikson, el desarrollo moral. Si como estamos viendo, el apego tiene unas incidencias que no se circunscriben a los primeros años de vida, ni a las relaciones de afectos con los progenitores, nuestra interacción con el entorno del cual adquirimos aprendizajes, también inevitablemente estaría condicionada por nuestro estilo de apego. Consideremos las pruebas de la situación extraña; un niño seguro puede estar interactuando con un juguete durante más tiempo y sin estar pendiente de su progenitor, disfrutando más de la actividad que esté realizando. Por lo tanto no sé si podríamos deducir que factores emocionales condicionan el desarrollo.

            Terminar con una referencia a la foto que acompaña el artículo; es una escultura de  Louise Bourgeois , ubicada en el exterior del  Museo Guggenheim de Bilbao y que al pasar debajo de ella estas navidades, nuevamente se me ha disparado el dispositivo de la focalización y no podía menos que traerla a colación en esta breve reflexión. Este símbolo inicialmente amenazador, usado a través de la carrera de Bourgeois, es en lugar de ello, una imagen protectora, una que ella ha asociado constantemente a su madre según lo indicado por el título; mamá.